Nueva pantalla para mi afición favorita

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Una de mis grandes pasiones, aparte del cine, son los videojuegos. Hasta hace poco, mi centro de ocio era un LED Samsung de 42″ en formato 16:9, un cacharro que me ha dado cerca de dos años de puro entretenimiento, pero ha sido conocer los 21:9 y enamorarme por completo. No sé, pero noto una inmersión mucho más amplia que con la que ya tenía, aparte de que las 50″ ayudan aún más.

El bicho en cuestión es una Philips LED de 50″ 21:9, cargada de conexiones por todas partes, además de unos leds traseros que iluminan la pared con el color que muestren los bordes de izquierda y derecha de la pantalla, una auténtica pasada con poca luz.

XBOX 360, lector BluRay, disco multimedia y ordenador son las 4 cosillas que tiene conectadas por HDMI. Hoy lo he podido probar un poco por la tarde y me he quedado alucinado… y ahora mismo, estoy deseando acabar la jornada para viciarme otro rato xD

Publicado en movilidad desde mi Samsung Galaxy Note II.

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Mi Phablet, tres meses después

Bien, ya ha corrido algo el tiempo desde que adquirí este gran terminal. En este tiempo, lo he rooteado, lo he personalizado, he experimentado creando una ROM que se adapte a mis gustos y necesidades que utilizo para el día a día, y he acabado adaptándolo para llevar a cabo (casi) todas las cosas que hacía con el iPad y con el portátil.

Debido a la gran pantalla de 5,5″ que posee, la experiencia a la hora de consumir contenido multimedia me sigue encantando. Sigue siendo algo compacto si lo comparamos con la pantalla de un iPad o la de un monitor de PC, pero claro, sostener 180 gramos de peso tumbado en la cama se hacen más llevaderos que los más de 600 que pesa el tablet de Apple, por lo que, en la mayoría de las veces, acabo llevándome el Note para dormir.

Un buen punto es la gran conectividad y compatibilidad con diversos periféricos que brinda Android, y nunca mejor dicho cuando es capaz de reconocer a la perfección teclados, ratones y pendrives (FAT32 y ExtFAT: no reconoce NTFS y no he probado con otros que podrían suplirlo como EXT3, EXT4 y XFS). Gracias a ésto, y con ayuda de Polaris Office, me es posible gestionar hojas de cálculo y documentos relacionados con mi trabajo al contar con la inestimable ayuda de un adaptador MicroUSB a USB y su extensor de conexiones, ya que, aunque la pantalla siga siendo algo pequeña para poder trabajar tan cómodamente como en un portátil, conectar un teclado y ratón al dispositivo ayuda una barbaridad, haciéndo que algo incómodo pase a ser una experiencia llevadera en casos de movilidad, cuando llevar a cuestas dos y tres kilos no es una opción cómoda.

– ¿Pero qué ocurre con la autonomía?, porque éso de conectar tantas cosillas debe consumir lo suyo…

Aquí es donde ayuda la gran batería de la que dispone este pequeño monstruo, capaz de aguantar una jornada de trabajo sin despeinarse, lo cual, además, es algo que me aleja de cualquier otro smartphone, ya que pasados tres meses, cambiar a otro terminal que no sea capaz de aguantarme el ritmo durante al menos dos días sería frustrante para mí.

Otro plus que le he encontrado recientemente ha sido el de libro electrónico, y aquí, Moon+Reader es quien se encarga de hacer que la lectura de un libro acabe siendo agradable gracias a su increible personalización a la hora de mostrar texto. Si el estándar para un libro electrónico son 6″, el Phablet de Samsung es lo que más se acerca. Prácticamente, no suelo dedicarle más de dos horas diarias a la lectura, y siendo sincero, a las dos horas se empiezan a notar los achaques al mantener la vista constantemente sobre la pantalla. En este apartado, está muy bien si lees por cortos intervalos de tiempo, pero para leer durante horas, como una pantalla de tinta electrónica no hay nada, aunque como siempre he pensado: si te gusta leer de verdad, la experiéncia del papel sigue siendo única e irreemplazable.

También se hace muy cómodo para mantenerme informado, y no sólo con lectores de feed, sino navegando. Aquí toma bastante protagonismo Mozilla Firefox, el cual es capaz de centrar en pantalla los textos al ampliarlos, y no sólo éso: si estas interesado en leer una Web de una forma más cómoda, tan sólo has de activar su modo lectura y disfrutar de una experiéncia al más puro estilo de Pocket.

Por otra parte, tener un gadget de este tamaño no siempre es tan cómodo. Hay veces en las que he necesitado operar con una sola mano, y aunque el smartphone dispone de funciones para adaptar el teclado a un tamaño que se pueda utilizar con una sola, es algo que tienes que activar desde la misma configuración, lo cual no es nada rápido, por lo que, como lo tengas a modo “dual hands” y necesites utilizarlo rápidamente con una mano, te vas a acordar de los padres de Samsung, deseando una zarpa más grande. No sólo para teclear un número o una dirección en Google Maps: el uso de todo el teléfono está pensado para ambas manos, por lo que, si eres de los que lleva una mano en el bolsillo y el teléfono en otra, o cambias o ésto no te va a gustar nada.

¿Podría algo así sustituir a un tablet de 7 o 10″?, pues sí y no: aquí todo depende de nosotros. En mi caso, si no dispusiera del iPad, y viendo lo bien que he podido adaptar mis tareas habituales al Note, es posible que me hubiera quedado con el portátil para usar en casa y el teléfono para complementarlo fuera, pero como no es el caso y me es posible cargar tanto con el teléfono como el iPad, acabo tirando de las 9,7″ de Apple cuando me encuentro relajado en el sofá. También es cierto que el Note2 no es un gadget precisamente barato, y que por el mismo precio podría tener un smartphone decente acompañado de una Nexus 7. Es más, si me pongo a pensarlo fríamente, este teléfono es en cierta medida un capricho, ya que no es nada práctico para el tamaño estándar de una mano, y alguna que otra vez lo he sufrido.

¿Me arrepiento de haberlo comprado?, en absoluto, puede que sea un cacharro enorme y poco manejable para el día a día con un sola mano, pero esos inconvenientes se convierten en virtudes para mí a la hora de disfrutar de su gran pantalla y de su tremenda duración de batería: al fin y al cabo, era lo que buscaba en un smartphone.

Cosas de gamers: adiós PC, hola XBOX 360

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Quizás ya sea algo tarde para cambiar, a la nueva generación tan sólo le queda un año mal contado, pero ya empezaba a estar harto. Diez años atrás ni me lo planteaba: tenía menos fondos que una lata de anchoas, pero me sobraba el tiempo para cacharrear con el PC, exprimirle cada gota de rendimiento, pelearme con los errores que fueran surgiendo y, con un poco de prueba y error, ajustarlo de forma que funcionara bien sin que ello afectara demasiado a la calidad gráfica, pero actualmente, y con el poco tiempo que me queda para disfrutar, no puedo dedicarme en perderlo actualizando drivers, instalando juegos, ajustando la configuración de Windows para liberarlo de procesos que puedan enlentecer el rendimiento del juego, sufrir al ver que a mi tarjeta gráfica/procesador/disco duro/memoria RAM se le va notando la edad, mirar configuraciones óptimas de hardware aprovechando todo lo que pueda sin crear un cuello de botella cada 8 o 10 meses… vaya, que me he cansado ya de todo ésto.

Sé que puede parecer una excusa poco elaborada, o que quizás esté intentando convencerme a mí mismo, pero ya me he aburrido de estar siempre con lo mismo. A todo ésto ha ayudado también una CPU quemada mientras jugaba a FarCry 3, y puedo prometer que el PC desde el que jugaba no estaba overclockeado. El procesador tenía ya unos 6 años desde que se colocó, y no me extrañaría que haya sido culpa de la pasta térmica ya desgastada de tanta caña, también con la misma edad.

Ese mismo día, fui a mi tienda de videojuegos de confianza, y me traje una XBOX 360 de 250Gb de disco que incluía Forza Horizon, aparte de comprar Fable III, FarCry 3 y Halo 4. Ya tenía una XBOX por aquí, pero era prestada, me gustaba y sabía que tendría que devolverla a los pocos días. La verdad es que esa magia de alquilar un juego (ya que la que tenía no era mía, comprarlos no era una opción), llegar a casa y empezar a jugar me encanta, sin tener que preocuparte de nada más: se enciende la máquina desde el gamepad, se inserta el disco y se juega, sin más líos. Olvídate de preocuparte por si cumplirá unos requisitos mínimos, de instalar o de mapear el teclado y el ratón para adaptarlo a tí: tan sólo disfruta del espectáculo.

Sé que un ordenador potente es capaz de doblar la calidad gráfica que me ofrecería el mismo juego de consola y no dudo de que sea un buen sistema para jugar (me he pasado cerca de 15 años defendiéndolo a capa y espada), pero éso sí, siempre y cuando estemos al día con los requisitos recomendados de cada uno (un vicio muy caro, por cierto), pero oye, me he dado cuenta, aunque algo tarde, de que no todo son gráficos en esta vida, aquí lo importante está en entretenerse de la forma más cómoda posible, y ésto una consola lo consigue, o al menos en mi caso. Por otra parte, está esa “magia” de la que  hablaba antes, y es que para mí, el tener que instalar y configurar ya había perdido todo el interés: tan sólo era una de las repetitivas tareas que había que completar para empezar a jugar (sin llegar aún a los problemas que había mencionado antes). Me parece que la experiencia del iPad a la hora de jugar me ha influenciado un poco, ya que aunque lo que compre no sea palpable, sé que al instalarse, se pulsa sobre su icono y comienzas a jugar, sin preocuparte de nada más, y para ser sincero, aún no entiendo como ésto no es posible en un ordenador, pero claro, tiene su lógica: el PC es un sistema abierto, por lo que miles de configuraciones son posibles.

Pues nada, jugar estaba empezando a perder todo su encanto para mí, y no me atrevía a pasarme a una consola debido a la obsesión que tenía por el teclado y el ratón, por poder tener toda la calidad gráfica que su costoso hardware me permitiera o por disponer de la posibilidad de modearlos a mi gusto para mejorarlos o cambiarlos por completo… pero una vez probada la comodidad de una consola y haber comprobado que su calidad gráfica era muy parecida a la que me permitía mi PC actual (ya tocaba ir bajando a niveles medios para no notar lentitud hasta renovar en agosto, cosa que tenía pensado hacer), me es muy difícil volver atrás. Aparte, mientras salen las próximas consolas de nueva generación y aparece un buen catálogo para ellas, me da tiempo de disfrutar de la que tengo unos dos años más.

Aún queda vivo mi portátil gamer (o cafetera cuando está a pleno rendimiento), en el que seguiré disfrutando de títulos como Guild Wars 2 al no disponer de versión para consola, pero para todo lo demás, si está disponible para XBOX, ni me lo pienso: comprar, insertar disco y a disfrutar 🙂

Lo que Android aún necesita de iOS

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Ocurrió ayer mismo, dándome un paseo por la Play Store de Google desde mi Note2, me encuentro con Need for Speed: Most Wanted. Echo un vistazo a sus capturas de pantalla y wow, vaya juegazo. Pues nada, pago los 5 euritos que cuesta, se instala (¿12Mb?, ¿Aún están así después de que Google permitiera el hosting de hasta 1 o 2Gb?), lo ejecuto y empieza a descargarse cerca de 1,8Gb de datos (Dios, y yo con el ADSL 20 pegas de Jazztel, a ver lo que tarda). Un café y partidita en Skyrim más tarde, lo pruebo, juego un poquito y… está muy bien hecho gráficamente, pero sólo éso, porque no sé si ésto le ocurrirá a más de uno, pero en mi caso, mi ojo gamer observa algo de microlag a la hora de jugar, por lo que el manejo del coche no es tan preciso a altas velocidades, mermando mi experiencia de juego. Pongo la gráfica del Note2 a tope, el micro a la máxima frecuencia que permite el kernel, subo un pelín los voltajes para que un exceso de potencia no me lo reinicie… y continúa igual. Como ésto ya me mosqueaba un poco, lo hago a la inversa: underclock a gráfica, micro y algo de undervolting, y oye, el juego funciona exactamente igual, por lo que acabo llegando a la conclusión de que ésto mismo va a ocurrir en un S2 y en un Nexus4.

Ya, por probar, compro el mismo juego en mi iPad, me doy un paseíto, y cuando vuelvo, me pongo a jugar de nuevo la misma secuencia, ¡y el hijo puta se mueve de forma fluida!, vamos, que si en mi bestia parda de smartphone no llega a funcionar del todo bien, en un iPad3 con una pantalla de alta resolución que necesita exprimir el hardware a tope para moverlo bien, y que retiraron del mercado porque los primeros juegos que vimos optimizados para éste no llegaban a cuajar del todo bien, resulta que consigue que la experiencia de conducción sea una auténtica gozada. Ya, preocupado, me da por buscar en Youtube un gameplay desde el mismo juego pero en un obsoleto iPhone 3GS de 2009, y sí, se ve que recortan en gráficos para adaptarlo a esos 600MHz y sus 256Mb de RAM, incluso se ve algún que otro paroncito en secuencias animadas, pero la conducción se sigue viendo fluida.

Después de todo ésto, no puedo más que quitarme el sombrero ante Apple y la millonada de developers confinados en su App Store, los cuales son capaces de sacar un juegazo al mercado, y encima de hacer las cosas como tienen que estar hechas, le dan una alegría a una pieza de coleccionista de unos 4 años de antigüedad, rejuveneciendo algo que la mayoría de la gente ya tiene más que olvidada.

¿Por qué no puede conseguirse ésto en Android?, sé que hay muchísimos tipos de terminales con hardware y software diferente, pero, ¿por qué se hace tan difícil imponer un estándar en base a hardware?, porque con las aplicaciones no hay problema, pero cuando resulta que se trata de portar un juego que requiera cierta potencia para funcionar bien, estoy seguro de que el desarrollador se encuentra con un verdadero problema, y optimizarlo para las decenas o centenas de configuraciones posibles, tiene que ser un verdadero engorro, por lo que estoy seguro de que tiran de algún tipo de framework gráfico y vámonos.

En cuanto al Sistema Operativo pues, qué os voy a contar: demasiado hardware diferente, demasiados proveedores que portan sus drivers a medias (o que directamente no los portan, ¿verdad, Samsung?)… mientras esta libertad que tanto me gusta siga existiendo, el mundo de Android seguirá siendo ése cacao mental que hace que tu flamante teléfono nuevo que tienes hoy, se quede sin soporte oficial dentro de año o año y medio, y reza para que los desarrolladores del SoC hayan liberado los drivers, o de lo contrario, ni los devs de Cyanogenmod conseguirán que tu máquina luzca al día sin errores graves dentro de ese tiempo (hola, Samsung).

En temas de longevidad del sistema está clarísimo que o Nexus o nada, pero… ¿y en tema de videojuegos?, pues que, o compilan y optimizan directamente para los 5 o 6 modelos de Nexus existentes, o Apple seguirá siendo el rey en este terreno, al menos, tal y como ocurre ya en el asunto de vida útil y soporte de sus productos.

Espero llegar a vivir para ver ésto (siempre y cuando Samsung no acabe matándome a base de disgustos 😂).

Escrito desde el bar en el último domingo de la cuesta de enero, que ya veis como se nota, dándome tiempo para escribir esta tocho entrada a las 9 de la noche. 😪

Gadgets que considero imprescindibles para mí

Como ya sabréis los que leéis este blog de vez en cuando (prácticamente de higo a breva, últimamente no suelo escribir de manera asidual, ya que mi trabajo no me da muchas cosas que contar, y la mayor parte de mi tiempo libre la dedico a ocio), lo mío es la multimedia, la información, el cacharreo y sobre todo, los juegos, aparte de las obligaciones diárias en mi trabajo, como facturas, gestión de cuentas, previsión de almacén o correos varios a mi asesor y comerciales.

A raíz de una de las ideas de la comunidad geek, aquí dejo mis preferencias, hay algunos gadgets que considero imprescindibles para mí. Aunque me costaría desprenderme de cualquiera de ellos, los pongo por órden de preferencia:

 

Samsung Galaxy Note 2:

Mi smartphone y dispositivo de consumo por excelencia (a excepción de mi único día libre), y en casos extremos o de dejadez, incluso mi centro de trabajo auxiliar. Normalmente, suelo utilizarlo para consultar Twitter, leer mis feeds, los foros que sigo desde Tapatalk, las novedades que tengo por YouTube, para oír mis podcasts favoritos, escuchar música (tanto local como en línea), hacer pequeños retoques y ajustes a las fotos que voy sacando, dar el coñazo por WhatsApp, navegación Web… incluso para hacer llamadas. ¿Que necesito trabajar y no tengo a mano el iPad a mano?, pues tiro de Google Drive, y almaceno temporalmente ahí mismo o en DropBox. Creo que, si ahora mismo me quedara sin iPad, podría suplantarlo perfectamente con mi smartphone. La verdad, este pequeño gadget hace que no me apetezca nada sacar el iPad cuando tengo que desplazarme en metro o en autobús.


iPad retina:

Mi centro de ocio y trabajo para mi sofá orejero, mi cama y… el escusado. Desde este trasto, le pego un buen repaso a YouTube, cosa que es un gustazo desde sus 9,7″ de pantalla.

Plex, ¿qué podría decir de esta app que no se sepa ya?, convierte mi pantallita en un centro multimedia de lo más agradable, y está tan bien optimizado que, utilizando el PC como servidor de streaming, soy capaz de emitir Homeland sin ningún problema por WIFI para verlo aquí. Una de las tareas pendientes que tengo es la de conseguir aumentar aún más la velocidad de envío de datos, para así poder usar bitrates aún más altos, aunque de todas formas, emitir a 4Mb/s ya roza la perfección en cuanto a calidad de audio y vídeo se refiere.

Otra cosa que prefiero hacer desde aquí es leer mis feeds con más tranquilidad. Si desde mi smartphone le dedico unos 20 minutos a esta tarea, con el iPad, soy capaz de pasarme horas leyendo. ¿Que algo me ha llamado la atención?, pues a Pocket, para tenerlo ahí y poder leerlo siempre que quiera en un formato bastante agradable.

Igualmente, la navegación Web es un gustazo aquí, ya que hay sitio de sobra para encuadrar perfectamente una Web sin que haya que forzar la vista, y la adopción de HTML5 por parte de bastantes sitios, hace que ver un vídeo incrustado deje de ser un problema… como que hace meses que no utilizo el ordenador para navegar.

La lectura de libros también es bien recibida en este cacharro. Desde aquí, estoy terminando con “Un lugar llamado libertad”, de Ken Follet, y con éste, creo que habré leido 14 libros aquí de los 91 que tengo en la biblioteca. Como suelo dedicarle una o dos horas de lectura diarias, no me supone mucha molestia para la vista.

Para leer foros desde Tapatalk. La versión para iPad es inmejorable para esta tarea, partiéndo los foros en tres columnas: temática, apartados y lectura de hilos. Tanto leer como responder es un gustazo para mí desde este trasto utilizando Tapatalk.

 

Portátil:

Un bicho que tengo exclusivamente para jugar. Ya que soy un gamer desde muy pequeño (mi PC primerizo, el 8086 de doble disquetera, marca Olivetti, me volvía loco), necesitaba una buena máquina para disfrutar del último título. El portátil, un ASUS GW35JW a tope en todo, cumple perfectamente con su cometido. Lo mejor de todo es que me lo ofrecieron como intercambio por mi antiguo Sony XPeria Mini Pro, incluyendo 100€ por mi parte (unos 190€ en total). La verdad es que me pareció una tomadura de pelo, ya que este cacharro cuesta 15 veces más, pero al quedar con esa persona y descubrir que iba en serio… buah, ni me lo creía. No es un trasto idóneo para transportar, ya que pesa la friolera de 4Kg, y si encima le sumamos el peso de batería, mochila, ratón y teclado gamer, ya nos situamos perfectamente en los 4,9Kg, un muerto a cuestas, vaya.

 

MiniITX i7 de salón:

Mi centro multimedia “pequeñín”, enchufado a una Bravia de 42″. A este bichillo lo tengo con ArchLinux x64, y lo uso principalmente para llevar mi pasión por la multimedia a su máxima expresión (o al menos así es como la siento yo). Cuando llega mi único día libre, no falta el momento de sentarme en el sillón y poner alguna de las películas o series que tengo pendientes. Al ser una MiniITX bien dotada, se puede permitir el lujo de reproducir con todo lujo de detalles una peli en formato MKV de las de 14Gb: mis burradas preferidas, y con el Dolby 7.1 ya es para correrse del gusto, hablando rápido y mal.

Para éste soy algo más cuidadoso con las actualizaciones, ya que al ser ArchLinux una rolling-release o distro que se mantiene constantemente actualizada, pasarle un pacman -Suy mensual sin leer primero los changelogs de las nuevas versiones sería un suicidio capaz de amargarte una tarde solucionando errores estúpidos, por lo que estoy pensando en pasarla a modo fácil, es decir, una Debian Estable y tira millas, aunque no estoy seguro, porque tengo que reconocer que los últimos cambios, hacen que tener funcionando la máquina sea un auténtico gustazo de 5 o 6 segundos.

 

El cacharro leecher:

No sabría darle otro nombre, es mi centro de descargas a mansalva y mi orgullo geek: un portátil mierdecilla de 1GHz y 512Mb de RAM funcionando con una Debian Estable y capaz de mantener mi videoteca cargada de títulos. ¿Pero éso aún funciona?, ya te digo que funciona: Debian, rTorrent, links2 en modo framebuffer y screen son lo único que necesito ahí, y al tenerlo underclockeado a 600MHz (lo mínimo que permite este micro), consigo que no pase de 32 grados, aplazando la muerte del micro, y encima, responde bastante bien, cosa normal al no cargar ningún entorno gráfico.

 

Y con ésto concluye mi tochoentrada de hoy, largándome a planchar la oreja porque es tardísimo y paso de levantarme a las tantas -:)

¿Movilidad incluso en casa?, pensando sobre ello

Estaba dándole vueltas al asunto desde esta mañana. Resulta que tengo mi ordenador principal, un bicho que uso para jugar, prácticamente jugar. Aparte de ésto, también tengo un viejo portátil abandonado en un cajón (un centrino de 1GHz y 512 de RAM, una maravilla en 2002), un portátil gamer de los gordos (y no sólo por especificaciones, pesa 4Kg el jodío), y otro bien dotado al lado de la tele, una minitorre, sin nombrar el iPad (que es desde donde escribo ésto), y el Note2, mi teléfono y centro de entretenimiento auxiliar.

 

Mi pensamiento era el de llevarme el portátil gamer que tengo en el bar, destinado a BitTorrent más que nada (sí, una máquina totalmente desaprovechada) a casa, para poder usarlo como mi máquina de juegos principal, ya que empiezo a estar algo harto de tenerme que plantar en un punto concreto y pasar ahí 1 o 2 horas dándole al ratón, y me agrada la idea de poder ponerme un rato en la cama, o en el salón por ejemplo. Por otra parte, el centrino del cajón (que creo que aún tiene una Debian bastante antigua con WindowMaker como escritorio), vendría bastante bien para usarla como centro para descargar torrents, así que tendré que ponerle una Debian más actual, o quizás no, porque creo que ya tenía un cliente de BitTorrent por ncurses, así que si sigue funcionando bien, ni la toco. Joer, menudo flashback más curioso me espera. Ahora mismito estoy preparando al renacuajo, menos mal que se me ocurrió meterle una ArchLinux hace dos años, la verdad es que este cacharro funciona como un tiro a 1GHz.

 

¿Y qué pasará con el del escritorio?, pues ahí estará para cuando me apetezca hacer algo en mi escritorio de toda la vida. De todas formas, suelo darle más uso al iPad que a los ordenadores, ya que, cuando no juego, estoy leyendo feeds, o viendo alguna película (en idioma original subtitulada, las prefiero así), o mirando vídeos en Youtube, o twitteando, o escribiéndo… prácticamente, este aparatito tan bonito desde el que escribo es mi epicentro de ocio y tiempo libre. Hace algún tiempo, pensaba venderlo debido a que no era capaz de reproducir formatos de vídeo gordos, y gracias a Plex, me alegro muchísimo de no haberlo hecho.

 

Samsung Galaxy Note II, para todo

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Hacía tiempo que no me dedicaba a escribir por aquí, y la verdad es que era porque no tenía mucho que decir: trabajo, trabajo y más trabajo. Llevo un bar, tan sólo yo, todo el día, sin nadie más, por lo que el escaso tiempo libre que tengo, lo dedico a ver alguna peli, a pegarme algún recorrido con la bici o a hacer el friki con algún MMORPG, cosa que no tiene demasiado sentido al jugar de una forma tan casual, pero oye, como no hay prisa por ser una máquina y como me entretiene el poco tiempo que le doy, supongo que está bien: ya se hará imparable mi personaje algún día.

Que me desvío del asunto. Bien, hace tiempo que tuve un Note, el primero que apareció, y la verdad es que me influenció un poco el unboxing de Converso. Poco después, me hice con uno. Aún recuerdo lo encantado que estaba con él, y más aún, las caras de asombro de alguna gente al verme sacar semejante cacharro para contestar una llamada. No me duró mucho: no sé por qué lo hice, pero acabé vendiéndolo para cambiarme a un iPhone 4, supongo que porque siempre quise saber lo que era aquello de IOS, y por qué negarlo, su diseño me encantaba.

Pues nada, ha llovido bastante desde entonces, y el sábado pasado, me hice con un Note II negro. ¿Qué podría decir de él?, ahora ya estoy más puesto en el tema (creo que ha sido el primer bicho que he rooteado y personalizado a la hora escasa de haberlo encendido), y, la verdad, me encanta.

Tiene una potencia envidiable, un tamaño perfecto para uso multimedia y ofimático, y ya no contentos con éso, su batería es capaz de hacer que no me contenga pensando en sí podría quedarme tirado antes de acabar el día o no. El tema de la creatividad también es una pasada, y más ahora cuando el S-Pen funciona bien de verdad. Sí, el del primer Note lo notaba lageado, falto de respuesta, y no siempre comenzaba a dibujar donde marcaba en la pantalla. Con el Note II es un gustazo dibujar y hacer chorradicas varias, y ahora, con una fluidez muy cercana a la del iPad.

La verdad es que no he usado el iPad desde que compré esta maravilla, tampoco lo he echado en falta, más que nada porque con éste hago exactamente lo mismo: leer, navegar, contestar en foros, jugar y ver pelis o chorradas en YouTube, pero es que, aparte de éso, también escucho podcasts y música, twitteo, contesto por WhatsApp, hago fotos y contesto al teléfono. El iPad estoy por venderlo, ya que no me gusta dejar aparcados a mis gadgets sin más, y sabiendo que mi nuevo aparatito es capaz de cubrir todas mis necesidades, no creo que vuelva a darle uso, al menos los primeros meses, por lo que prefiero deshacerme de él ahora que no le presto la más mínima atención a tenerlo y acabar restándole posibilidades al Note.

Para ir acabando con mi trasnochada, me gustaría añadir que este trasto no es para todo el mundo. Hace dos meses que salió a la venta, y ya hay gente por SegundaMano y eBay intentando venderlo, quizás porque lo compraron pensando en que podrían adaptarse a él, pero al final, nada. Si estás pensando en comprar uno, intenta probarlo primero, ya que el Note es un tipo de combinación de tablet y smartphone con tantos seguidores como detractores, y puede que a tí no te acabe gustando, aunque también puede darse el caso de que te acabe conquistando 🙂

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